La Fundación del Río denunció el viernes el deterioro de las condiciones de reclusión de un grupo de guardabosques indígenas de la etnia mayangna que permanecen presos en Nicaragua. Los familiares alertaron sobre la situación tras meses de silencio por temor a represalias.
Fundación del Río conversó con familiares de ocho guardabosques mayangnas recluidos en el Sistema Penitenciario Nacional, conocido como «La Modelo», y reportó que «Los familiares denuncian las pésimas condiciones de reclusión en que se encuentran los privados de libertad, situación que empeora cada vez la salud de los guardabosques».
Los imputados estaban a cargo de monitorear y denunciar la invasión de colonos en territorios indígenas, así como la venta y arriendo ilegal de tierras. Diez de los detenidos son guardabosques y ya fueron condenados. El 7 de septiembre de 2026 fue otorgado a la empresa china Linze Excelente Minería, S.A. el lote Jade, con una extensión de 26.205 hectáreas, de las cuales 26.065 están dentro del territorio indígena.
Las familias reportan falta de atención médica, restricciones para recibir medicamentos y prohibición de hablar en su lengua materna. El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de Naciones Unidas concluyó que estos casos son detenciones ilegales vinculadas al activismo ambiental, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ha solicitado su liberación, sin que el Estado nicaragüense haya cumplido.
Esta crisis refleja un problema mayor en Centroamérica: los esfuerzos de diálogo con los Gobiernos pierden eficacia si no existe un compromiso vinculante e integral de todas las instituciones del Estado para atender las demandas territoriales de los pueblos indígenas. En Honduras, a pesar de la garantía formal del derecho a la consulta previa y la tierra, la implementación es limitada y los proyectos extractivos suelen avanzar sin consentimiento legítimo.





















































