La selección brasileña aseguró su clasificación a la siguiente ronda del Mundial 2026 con una remontada espectacular ante Japón en Houston. En un encuentro lleno de emociones, el equipo dirigido por Carlo Ancelotti logró voltear un marcador adverso para sellar una victoria 2-1 que le permite continuar con sus aspiraciones en el torneo.
Los nipones sorprendieron con un inicio prometedor y se adelantaron temprano en el partido gracias a un gol de Kaishu Sano al minuto 29. Sin embargo, Brasil no se desmoralizó y ajustó su estrategia durante el descanso. En la segunda mitad, Casemiro consiguió emparejar el marcador con un remate de cabeza al minuto 55, inyectando energía renovada en los brasileños y cambiando el rumbo del encuentro.
El drama llegó en los minutos finales cuando Gabriel Martinelli marcó el gol definitivo en el 90+5, regalando la victoria a Brasil en una acción de último momento que emocionó a los aficionados. Este resultado posiciona a la Canarinha como uno de los favoritos de la competencia y les otorga ventaja psicológica de cara a las siguientes fases del torneo.
En los octavos de final, Brasil enfrentará al ganador del duelo entre Costa de Marfil y Noruega. La victoria confirma que el equipo sudamericano mantiene su capacidad para reaccionar bajo presión, una cualidad que ha caracterizado históricamente a las mejores selecciones brasileñas y que podría ser determinante en las etapas decisivas del Mundial.


















































