Un tribunal en Nuevo México ordenó a Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, pagar 567 millones de dólares adicionales por deficiencias en la protección de menores de edad en sus plataformas. Esta sanción se suma a los 375 millones ya impuestos anteriormente, elevando el total de la condena en este caso a 942 millones de dólares.
La decisión judicial responde a investigaciones que documentaron cómo las redes sociales de Meta permitieron que menores accedieran a contenido inapropiado y quedaran expuestos a depredadores en línea. Los tribunales concluyeron que la compañía no implementó medidas suficientes para verificar la edad de los usuarios ni para limitar el acceso a ciertos tipos de contenido potencialmente dañino para el desarrollo de niños y adolescentes.
Esta condena es relevante para Centroamérica, donde millones de menores utilizan estas plataformas diariamente. Expertos en seguridad digital señalan que casos como este demuestran la importancia de que las familias supervisen el uso de redes sociales y que los gobiernos establezcan regulaciones más estrictas sobre protección de menores en línea. Honduras y otros países de la región han registrado aumentos en casos de explotación digital de niños a través de estas mismas plataformas.
Meta ha indicado que continuará invirtiendo en herramientas de seguridad y ha implementado ajustes en sus políticas de moderación. Sin embargo, esta multa refuerza la presión internacional sobre las grandes tecnológicas para que prioricen la protección de menores sobre otros intereses comerciales.











































