La sequía en el Corredor Seco de Honduras alcanza niveles críticos. Comunidades de los departamentos del centro, occidente y sur presentaron sus denuncias ante el Congreso Nacional por pérdida de cultivos, escasez de agua y deterioro económico sin precedentes.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estima que al menos 500,000 personas más en Honduras podrían caer en inseguridad alimentaria por la falta de lluvias y el fenómeno de El Niño. La crisis amenaza no solo la alimentación, sino la permanencia de las familias en sus territorios.
La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) anunció la movilización de 500,000 euros para ampliar la respuesta humanitaria, lo que permitirá reforzar la atención de más de 13,000 personas afectadas por la crisis y la pérdida de sus medios de vida.
La constante pérdida de producción agrícola eleva el riesgo de abandono territorial y migración forzada, mientras comunidades del Corredor Seco enfrentan la pérdida de cosechas, la escasez de agua y el deterioro económico que ponen en riesgo los medios de vida de cientos de familias. Organizaciones como el Centro de Desarrollo Humano acompañan a las comunidades para exigir respuestas institucionales inmediatas.
Representantes comunitarios plantean ante el Congreso que la situación del Corredor Seco debe analizarse como un problema que involucra simultáneamente ambiente, alimentación, agua, economía familiar y permanencia de las poblaciones en sus territorios.





















































