Crisis humanitaria en Honduras: miles de niños deportados enfrentan extrema pobreza
El 54% de los niños, niñas y adolescentes deportados a Honduras regresa a hogares sumergidos en la extrema pobreza, donde los ingresos familiares no alcanzan los tres mil lempiras mensuales (USD 112) o directamente no existe ninguna entrada de dinero.
La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) registra el retorno de 1.167 menores a Honduras durante 2026 y un acumulado histórico de más de 129 mil deportaciones desde 2014. Estos números evidencian un patrón preocupante de reinserción fallida en la región centroamericana.
Una investigación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) junto a SENAF advierte cómo la falta de recursos económicos en las familias destruye la posibilidad de que los menores de edad puedan quedarse y rehacer su vida tras volver al país. Los datos revelan que la mayor parte de estos adolescentes regresa a comunidades donde la inseguridad y la falta de oportunidades perpetúan ciclos de vulnerabilidad.
Este hallazgo refleja un desafío regional más amplio. Guatemala y El Salvador enfrentan situaciones similares con menores deportados que carecen de redes de contención. El informe sugiere que se requieren políticas integrales de reinserción, no solo repatriación, para evitar que estos jóvenes vuelvan a migrar en condiciones de mayor riesgo.





















































