Honduras enfrenta una crisis hídrica sin precedentes. La Organización Meteorológica Mundial advirtió que El Niño está firmemente establecido y se encamina a convertirse en un evento de intensidad muy fuerte, con una probabilidad cercana al 100% de mantenerse hasta febrero de 2027. La NOAA informó que existe un 81% de probabilidad de que El Niño alcance una categoría muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026, lo que lo convertiría en uno de los episodios más intensos desde que comenzaron los registros en 1950.
El sur del país es zona de emergencia. En San Antonio de Flores, Choluteca, más de 100 cabezas de ganado han muerto desde febrero por la escasez de agua y alimento, mientras pequeños productores se ven obligados a vender sus animales antes de perderlos. Un informe publicado en agosto por varias agencias de ayuda incluyendo Oxfam y Acción contra el Hambre hizo un relevamiento en 58 municipios de Guatemala, Honduras y El Salvador. De aproximadamente 73.000 hogares que sembraron maíz en el ciclo de primera de 2026, más de 70.000 reportaron pérdidas. Y el 78,6% de estos hogares perdió entre el 75 y el 100% de su cosecha.
Tegucigalpa también sufre restricciones de agua. Según autoridades hondureñas, Tegucigalpa, con dos millones de habitantes de los diez millones que tiene Honduras, sería la más afectada por la sequía, fenómeno que se podría extender hasta 2027. El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de Copeco advierte que El Niño suele provocar una canícula más intensa y prolongada en Choluteca, Valle, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz y Ocotepeque, además del sur de Comayagua, Intibucá y Lempira.
La región centroamericana en alerta. Más de 10 millones de personas viven en el Corredor Seco centroamericano, donde más del 70% de la población rural vive en la pobreza y más de un millón de niños sufren retraso en el crecimiento debido a la malnutrición, según la ONU. En América Latina ya se sienten los efectos del fenómeno climático, especialmente en Centroamérica, donde sus ciudadanos podrían pagar un precio muy alto por las sequías causadas por este fenómeno, dejando a un total de 16 millones de personas en inseguridad alimentaria.
Preparación es clave. Cenaos y Copeco recomiendan a la población mantenerse informada mediante los reportes oficiales, proteger las fuentes de agua, evitar las quemas agrícolas y vigilar el comportamiento de los cultivos. Los próximos meses serán críticos: El Niño suele alcanzar su máxima intensidad entre noviembre y febrero, aunque sus efectos sobre las temperaturas globales suelen prolongarse durante el año siguiente.


















































