El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este viernes la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea, una medida que busca frenar el endeudamiento masivo de las familias brasileñas a una semana de las elecciones presidenciales.
El Gobierno brasileño ha fijado un calendario que obliga al cierre definitivo de las webs y aplicaciones para el próximo 6 de octubre. El presidente calificó al sector como un «cáncer» que destruye la economía de las familias y la salud mental de la población. Las apuestas o «bets», son a su vez una causa del endeudamiento récord de las familias, según el gobierno.
La crisis económica de Brasil va más allá del juego en línea. Las familias dedican ya cerca de un tercio de sus salarios a pagar sus deudas, un nivel récord. La deuda pública cerró 2022 en el 73,5% del PIB y en agosto de este año era ya del 82,9%, mientras que los tipos de interés vuelven a estar en el 13,75%, dificultando el acceso al crédito y paralizando inversiones.
Esta situación tiene implicaciones regionales. Proyecciones señalan que la deuda pública de Brasil llegará al 115% del PIB en 2036 sin reformas fiscales, pudiendo alcanzar el 105% ya en 2030. Una economía desestabilizada en Brasil afecta directamente los flujos comerciales, el empleo y la estabilidad macroeconómica de Centroamérica, que depende de la región como socio comercial crucial.























































