El copiloto del vuelo de Flydubai que el pasado 30 de septiembre hacía la ruta entre Dubái y Tel Aviv, planeaba «un ataque suicida contra la terminal de pasajeros del aeropuerto Ben Gurion», en el centro de Israel, confirmó este viernes la Fiscalía General de Emiratos Árabes Unidos.
El copiloto omaní identificado como Hamam Al-Hammani pretendía casar caos en el aeropuerto de Ben Gurion en Tel Aviv al estrellar el avión de FlyDubai con más de 180 pasajeros. El capitán Smit Machchhar resultó herido, pero consiguió abrir la puerta de la cabina, lo que permitió que pasajeros y tripulantes intervinieran para detener al copiloto.
El copiloto, inspirado en los atentados del 11 de septiembre de 2001, buscaba provocar el mayor número posible de víctimas, pero fue reducido en pleno vuelo por el comandante y varios pasajeros antes de lograrlo. Al-Hammami había utilizado dos vuelos previos a Tel Aviv para «familiarizarse con la ruta de vuelo y el aeropuerto».
Anteriormente, la aerolínea nacional de Omán le había prohibido volar por temor a que se hubiera radicalizado. En 2024 se le encontró en posesión de material extremista. El incidente marca un nuevo desafío para la seguridad aérea internacional y subraya la importancia de procedimientos más rigurosos en la evaluación de antecedentes del personal de aviación.




















































