Un potente terremoto de magnitud 7.7 sacudió a Panamá hace poco más de 24 horas, causando pánico y obligando a evacuaciones en toda la región centroamericana. El sismo se propago rápidamente a través del istmo.
Honduras activó inmediatamente protocolos de vigilancia. Las autoridades monitorearon constantemente los avisos de tsunami, aunque las estimaciones indicaron que las olas esperadas serían menores a 30 centímetros en las costas hondureñas. El presidente de Honduras se comunicó con su homólogo panameño para expresar solidaridad.
La Red de Monitoreo Sísmico de la región mantiene el estado de alerta en varios departamentos. Los equipos técnicos continúan evaluando posibles réplicas y daños estructurales. Se ha solicitado a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales.
Casos como este demuestran la vulnerabilidad sísmica de Centroamérica y la importancia de mantener sistemas de alerta temprana actualizados. Las autoridades de protección civil en cada país coordinarán medidas preventivas durante las próximas horas.




















































