Honduras enfrenta una crisis sin precedentes de extorsión criminal. El país registra una puntuación de 9,0 sobre 10 en el Índice Global de Crimen Organizado, la cifra más grave de toda Centroamérica, según un análisis internacional divulgado hoy.
El Índice Global de Crimen Organizado 2025, elaborado por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC), posicionó a Honduras en el puesto 13 del ranking mundial de criminalidad entre 193 países evaluados. Los datos reflejan la magnitud de un problema que trasciende las estadísticas: la extorsión ahora permea la vida cotidiana de ciudadanos, comerciantes y empresarios.
Durante los primeros meses de 2026, Honduras registró 75 víctimas en homicidios múltiples, evidenciando la escalada de violencia vinculada al crimen organizado. La extorsión se ha convertido en un mecanismo de control territorial que paraliza sectores económicos y obliga a miles de personas a abandonar sus negocios o sus hogares.
Esta realidad contrasta con los esfuerzos del gobierno hondureño, que en octubre intensificó operativos contra el crimen mediante una megaofensiva que ha dejado los primeros resultados. Sin embargo, expertos señalan que la infiltración del crimen organizado en estructuras estatales requiere una respuesta integral que vaya más allá de operativos puntuales. La cifra de 9,0 sobre 10 es un llamado de alerta: Honduras necesita acciones coordinadas a nivel regional, fortalecimiento institucional y cooperación internacional para revertir esta tendencia.



















































