Un violento sismo de magnitud 7.6 sacudió Panamá el viernes 9 de octubre de 2026 a las 12:56 p.m., con epicentro en el océano Pacífico frente a Tonosí, en la provincia de Los Santos. El movimiento telúrico fue seguido por 170 réplicas hasta la mañana del sábado 10 de octubre, generando preocupación en toda la región centroamericana.
La magnitud del sismo activó protocolos de emergencia en Honduras y otros países vecinos. La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) informó que Honduras no registró amenaza de tsunami, aunque se estimaban olas inferiores a 30 centímetros en las costas de Nicaragua, Honduras y El Salvador. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico declaró finalizada la amenaza de tsunami después de emitir avisos preventivos.
El terremoto dejó al menos 26 personas con lesiones menores, daños en 188 centros educativos y afectaciones en numerosas viviendas, hospitales, puentes y carreteras. El balance reporta daños en 136 viviendas, 14 establecimientos de salud, 30 edificios públicos, 20 iglesias y 11 hoteles. Los mayores daños se registraron en las provincias de Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé.
Hasta el último balance oficial, las autoridades no habían reportado fallecidos ni personas desaparecidas, aunque la magnitud de los daños y las dificultades para acceder a algunas comunidades mantienen abierto el proceso de evaluación. El Instituto de Geociencias de Panamá confirmó que las réplicas podrían continuar durante varias semanas, por lo que se mantiene el monitoreo sísmico en toda Centroamérica.





















































