Panamá enfrentó una emergencia sísmica el viernes 9 de octubre cuando un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el país dejando al menos 27 heridos tras el colapso de algunos edificios en el centro. El movimiento telúrico fue registrado con epicentro a 10 km de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, en la zona del centro sur del país.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) confirmó 27 heridos leves en todo el país, con daños en al menos 188 centros educativos, viviendas, hospitales, iglesias, edificios gubernamentales, puentes y carreteras. Las provincias que registraron los mayores daños materiales e infraestructura colapsada son Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé, donde se reportaron afectaciones en viviendas, escuelas, hospitales, iglesias, puentes y carreteras.
El sismo se sintió también en Costa Rica y en Colombia, y activó momentáneamente alertas por posible tsunami en el Pacífico. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió una alerta de posibles «olas peligrosas» a lo largo de las costas de Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México, incluyendo amenaza de tsunami emitida por el Servicio de la Armada de Chile para sus costas.
Desde Honduras, el presidente Asfura se comunicó con su homólogo panameño, José Raúl Mulino, para expresarle su solidaridad tras el fuerte sismo. El Instituto de Geociencias de Panamá informó que más de 100 réplicas han seguido al terremoto de magnitud entre 7.5 y 7.7, manteniéndose en alerta amarilla a toda la región centroamericana que continúa monitoreando la estabilidad geológica en los próximos días.




















































