Honduras enfrenta el desafío de modernizar su infraestructura de telecomunicaciones en un contexto donde la banda ancha fija apenas alcanza el 12% de penetración. Mientras operadoras como Cable Color lideran en velocidad, nuevas iniciativas gubernamentales buscan llevar internet de calidad a zonas rurales.
Cable Color ha sido reconocida por Ookla como la Red Fija más Rápida de Honduras, con desempeño superior en velocidad de descarga registrado entre enero y junio de 2025. Sin embargo, este reconocimiento evidencia que la competencia en fibra óptica avanzada sigue concentrada en áreas urbanas.
La Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), en alianza con el PNUD, puso en marcha el proyecto ConectaH, que dotará de Internet gratuito de alta velocidad a 3,600 puntos, utilizando un modelo híbrido que combina fibra óptica e Internet satelital de Starlink. El proyecto consta de 3,100 antenas Starlink con kit y un año de servicio, además de 400 enlaces de fibra óptica con infraestructura propia.
La iniciativa busca conectar escuelas, centros de salud y espacios públicos. Para la Conatel, la velocidad promedio en Honduras fue de 34,4 Mbps en 2024, mientras que para Speedtest alcanzó los 69,1 Mbps. Con esta infraestructura nueva, la región podría cerrar gradualmente la brecha digital que afecta especialmente a poblaciones vulnerables de Centroamérica.










































