Los restos del prócer hondureño Francisco Morazán fueron trasladados desde el Cementerio de Los Ilustres hasta un nuevo mausoleo ubicado a un costado del Palacio Nacional de San Salvador. El presidente Nayib Bukele anunció el traslado construido para su custodia permanente, ubicado dentro del nuevo Jardín Centroamérica, que abrió al público el 24 de septiembre de forma gratuita.
José Francisco Morazán Quezada nació en 1792 en Tegucigalpa, Honduras, y fue Presidente de la República Federal de Centroamérica. Gobernó la Federación entre 1830 y 1838, dedicándose a preservar la integración regional frente a crecientes tensiones internas. Morazán se convirtió en la figura más emblemática de la República Federal de Centroamérica, siendo el último presidente en 1839, antes de la división de esa región en cinco países.
La vida de Morazán reflejó su compromiso con la unidad centroamericana. En 1842, el militar hondureño fue capturado en Costa Rica y fusilado antes de poder restablecer sus planes unionistas. Antes de ser fusilado, Morazán había expresado como última voluntad que sus restos fueran trasladados a El Salvador. La mudanza pone fin a una historia de más de 170 años de traslados y profanaciones.
La decisión de Bukele de enaltecer la figura de Morazán tuvo repercusión en otros países de la región. El expresidente hondureño Mel Zelaya celebró el traslado, diciendo que honrarlo es recordar que la unión centroamericana fue un proyecto de identidad, soberanía, libertad y futuro compartido. Para muchos en la región, Morazán se convirtió en un emblema de la aspiración de los países centroamericanos en su camino por la soberanía.


















































