El ex líder militar bosnio Ratko Mladić ha fallecido en una prisión de La Haya a los 84 años, según confirmaron autoridades de la ONU. Mladić murió en la Unidad de Detención de la ONU en La Haya después de cumplir 15 años de su condena de cadena perpetua.
Considerado el criminal de guerra más infame en los Balcanes, Mladić fue apodado el «Carnicero de Bosnia» por su responsabilidad en el genocidio de Srebrenica de 1995, cuando ordenó ejecuciones sumarias de más de 8.000 bosniacos. Fue sentenciado a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (ICTY) por convertir amplios territorios de Bosnia en un baño de sangre durante la guerra de los años 90.
Mladić jugó un papel crucial en el asedio de Sarajevo, el más largo a una capital en la guerra moderna. Su caso representó uno de los mayores desafíos para la justicia internacional tras la Segunda Guerra Mundial, estableciendo precedentes sobre crímenes de guerra y responsabilidad penal de militares.
La muerte del general genera reflexión sobre la justicia transicional en conflictos internacionales, un tema particularmente sensible en América Central donde aún persisten cuestionamientos sobre rendición de cuentas por hechos históricos. Su fallecimiento cierra un capítulo sobre justicia penal internacional, aunque las heridas de la guerra balcánica siguen abiertas en la región.









































