El Banco Central de Honduras aumentó la Tasa de Política Monetaria de forma preventiva y calibrada para no afectar el dinamismo de la actividad económica y preservar la estabilidad de precios.
Con esta decisión, Honduras se posiciona con la tasa de interés más elevada en la región centroamericana, una medida que refleja los esfuerzos por controlar la inflación mientras se mantiene el crecimiento económico. Según el Programa Monetario 2026-2027, la meta del Producto Interno Bruto oscila entre 3% y 4%, mientras que en 2025 la economía nacional cerró en 3.8%.
El aumento a la TPM ha generado debate entre varios sectores del país; algunos advierten alzas en el costo del dinero, mientras que autoridades del BCH y la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias coinciden en que hay otros factores, entre ellos la liquidez en el sistema bancario, que también se consideran cuando se ajustan las tasas de interés.
Para las pequeñas y medianas empresas, así como para los hogares hondureños, estas medidas implican créditos más costosos. Los analistas esperan que esta política contribuya a mantener la estabilidad del lempira frente a divisas extranjeras y a largo plazo beneficie a la economía nacional.





















































