Las relaciones con sistemas de inteligencia artificial pueden evolucionar desde conversaciones casuales hasta vínculos marcados por la intimidad emocional, la dependencia afectiva o experiencias similares a una ruptura sentimental, alerta un estudio de investigadores europeos.
Un análisis realizado por instituciones de España, Reino Unido y Finlandia examinó cómo las personas desarrollan conexiones emocionales intensas con chatbots. Algunas personas comienzan utilizando estas herramientas por curiosidad o para resolver tareas concretas y acaban por desarrollar relaciones afectivas intensas.
El constante diálogo de seres humanos con chatbots pueden alertar un posible síndrome de sustitución emocional, según expertos en psicología, ya que aquellos que simulan charlas sin afecto real puede acabar evitando la complejidad, el rechazo o la vulnerabilidad de las relaciones humanas. Los especialistas recomiendan establecer límites claros en estas interacciones para proteger la salud mental.
En Latinoamérica, el fenómeno crece entre usuarios que buscan apoyo emocional en línea. Aunque estas herramientas pueden ofrecer algún beneficio inicial, los expertos enfatizan que no pueden sustituir las conexiones humanas reales. Mantener un equilibrio entre el uso de tecnología y las relaciones presenciales es clave para evitar dependencias que deterioren el bienestar psicológico.





















































