La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó hoy el Premio Nobel de Química 2026 a Henri B. Kagan, químico francés, y Kenso Soai, investigador japonés. El reconocimiento premia sus descubrimientos sobre cómo controlar la formación de moléculas con estructura de imagen especular, un misterio científico que perduró más de un siglo.
¿Por qué es importante este descubrimiento? Ambos científicos ganaron el premio por diseñar experimentos revolucionarios que replicaron la asimetría química, una hazaña que hasta ahora solo se había visto en la naturaleza. La investigación resuelve el interrogante sobre la homoquiralidad: por qué los organismos vivos contienen una sola forma de ciertas moléculas, mientras que estas pueden existir en dos versiones que son reflejo una de la otra.
Sus trabajos permitieron desarrollar reacciones capaces de favorecer una de las imágenes especulares y abrieron nuevas herramientas para la fabricación de moléculas utilizadas en medicamentos, sabores, aromas, productos agrícolas y algunos materiales. Esta capacidad es fundamental para la producción de fármacos más puros y efectivos en la industria farmacéutica global.
Impacto para la región centroamericana. Aunque el descubrimiento es principalmente teórico, tiene aplicaciones prácticas directas para Honduras y Centroamérica. Las industrias farmacéuticas y de ingredientes naturales de la región podrán utilizar estas técnicas para mejorar la calidad de medicamentos y productos cosméticos. Su trabajo supuso un avance en la fabricación de productos farmacéuticos, según declaró el comité del premio. Kagan, de la Universidad París-Sud de Francia, y Soai, de la Universidad de Ciencias de Tokio de Japón, fueron reconocidos por experimentos que ayudaron a explicar cómo una reacción química puede favorecer una única imagen especular molecular. El galardón incluye una medalla de oro y un premio económico de aproximadamente un millón de dólares.




















































