La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el viernes 09 de octubre sanciones a la Corte Penal Internacional apenas horas después de que se conociera que el Premio Nobel de la Paz había recaído en una de sus exjuezas, la sudafricana Navi Pillay.
Estados Unidos ha impuesto sanciones a 17 personas. El Departamento de Estado anunció medidas adicionales para defender la soberanía estadounidense y neutralizar la amenaza que representa la CPI. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que durante décadas, tanto republicanos como demócratas rechazaron la idea de que la CPI tuviera la facultad de enjuiciar a ciudadanos estadounidenses, militares en servicio activo o líderes políticos.
El gobierno estadounidense prohibirá las transacciones con el tribunal, cortando sus recursos y paralizando su capacidad de funcionamiento. La institución internacional podrá hacer movimientos financieros ordinarios con instituciones estadounidenses hasta el 7 de abril de 2027. La CPI rechazó firmemente estas sanciones como un ataque al Estado de derecho y recordó que el tribunal fue establecido mediante un tratado internacional con 125 países miembros.
Navi Pillay recibió el Premio Nobel de la Paz 2026 por su labor en favor de la paz y el derecho internacional. Ha sido fundamental para asegurar que los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio sean perseguidos. El conflicto refleja tensiones globales sobre la jurisdicción de tribunales internacionales en momentos en que países como los de Centroamérica mantienen posiciones diversas respecto a estos organismos multilaterales.

















































