Dos cabecillas del Barrio 18 fueron ligados a proceso penal por un caso de explotación sexual de adolescentes que habrían ingresado a cárceles de Guatemala con documentos falsos. La audiencia se llevó a cabo el 13 de octubre, donde se presentaron pruebas contundentes contra los sindicados.
Brayan Inés Gámez Reyes, conocido como «Pulga», y Eder Lubanski Ojeda Valenzuela, «Mango», ambos vinculados con la clica Solo Raperos del Barrio 18, enfrentan múltiples delitos. Ojeda Valenzuela fue ligado a proceso por trata de personas, explotación y reclutamiento; mientras que Gámez Reyes enfrenta cargos por facilitación, promoción y favorecimiento de prostitución.
El Ministerio Público presentó videos, fotografías, información de teléfonos celulares y declaraciones de víctimas para explicar cómo funcionaba la estructura que facilitaba el ingreso de adolescentes a la cárcel Fraijanes 2 y al Centro Preventivo para Hombres de la zona 18. Para conseguir ingresos, se utilizaron partidas de nacimiento de otras niñas bajo la excusa de que eran parientes de los reclusos.
Por este caso fueron capturadas 47 personas, entre ellas 23 guardias del Sistema Penitenciario, por su presunta complicidad con Montenegro y el Barrio 18 en la explotación sexual de adolescentes. El reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos se ha convertido en una de las manifestaciones más alarmantes de la trata de personas en Guatemala, afectando también a Honduras y otros países centroamericanos donde operan estructuras similares de pandillas.





















































