La NASA canceló el rescate del telescopio Swift y confirmó que el satélite caerá a la Tierra a finales de 2026. La operación buscaba elevar su órbita tras un fallo técnico en la nave comercial LINK, que debía capturarlo el 19 de agosto desde Miami. Este evento marca un hito importante en la historia de la tecnología espacial: es la primera vez que una misión de rescate orbital es cancelada después de haber alcanzado el espacio.
La NASA informó que LINK no capturará ni elevará a Swift debido a un problema persistente con el sistema de control de actitud de la nave. Más de veintiún años después, Swift sigue siendo un instrumento útil, pero sin la posibilidad de ser rescatado, la reentrada no se espera que ocurra antes de octubre de 2026.
La especialidad del Neil Gehrels Swift Observatory son los estallidos de rayos gamma, esas explosiones fugaces y colosales que marcan la muerte de estrellas masivas, y ha vigilado supernovas, agujeros negros y otros fenómenos transitorios. No existe un reemplazo directo listo para asumir su vigilancia de estallidos de rayos gamma con la misma agilidad, y el contrato de 30 millones de dólares no equivale al precio de reponer todas las capacidades científicas acumuladas en más de dos décadas de operación.
Aunque el rescate fue cancelado, LINK continuará realizando operaciones de aproximación y proximidad con Swift para probar capacidades que podrían utilizarse en futuras misiones de mantenimiento y servicio de satélites. Este fracaso subraya los desafíos del mantenimiento espacial en órbita y plantea interrogantes sobre cómo diseñar y mantener telescopios para misiones prolongadas en el futuro.









































