Venezuela atraviesa una de las peores catástrofes naturales de su historia. Un triple sismo ha dejado más de 1,000 muertos y graves daños materiales en el país caribeño, afectando principalmente a las regiones del norte.
Aproximadamente 280 edificios se han visto afectados, principalmente en el estado de La Guaira, considerada la región más devastada, especialmente en Caraballeda y Playa Grande, incluidos ocho hospitales y veinte centros comerciales. La ONU ha cifrado en más de 50,000 el número de desaparecidos.
Equipos de rescate y bomberos han logrado extraer con vida a bebés y sus madres de entre los escombros, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate. Los fuertes terremotos han estado seguidos de 30 réplicas que han sacudido especialmente el estado de La Guaira, Caracas y Yaracuy.
La tragedia en Venezuela tiene implicaciones para toda Centroamérica, donde ya se han establecido puntos de acopio de ayuda humanitaria. Honduras y otros países de la región han mostrado disposición para colaborar en tareas de rescate y asistencia a las poblaciones afectadas, reafirmando la solidaridad entre naciones hermanas ante desastres naturales.














































