Tres décadas después del icónico tiroteo en Las Vegas, la justicia estadounidense ha cerrado un capítulo que marcó la historia del hip-hop mundial.
Duane «Keffe D» Davis fue declarado culpable el lunes de asesinato con un arma mortal y con la intención de promover, fomentar o ayudar a una pandilla criminal en el caso de la muerte de la leyenda del hip-hop Tupac Shakur.
El jurado deliberó menos de tres horas después de un juicio de varias semanas en Las Vegas. Los fiscales no alegaron que Davis efectuara los disparos que mataron a Shakur, pero lo acusaron de orquestar el crimen. El veredicto unánime representa un hito en uno de los casos más seguidos de la cultura popular contemporánea.
Davis es la única persona que ha sido acusada por el tiroteo mortal de Shakur ocurrido en 1996 cerca del Strip de Las Vegas. Prosecutors and police claimed that Davis orchestrated Shakur’s murder in a drive-by shooting in Las Vegas on September 7, 1996. La investigación permaneció estancada durante décadas hasta que fue reabierta en 2018.
Duane Davis podría enfrentar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras ser declarado culpable. La jueza Carli Kierny dictará su sentencia el 13 de octubre. Mientras tanto, Davis le dijo a la jueza que quería apelar. La sentencia podría convertirse en otro punto de referencia para las nuevas generaciones que siguen conociendo la obra de Shakur.
Este veredicto resuena en toda América Latina, donde el legado artístico de Tupac continúa influyendo a músicos y creadores. La conclusión de este caso histórico recuerda que incluso los crímenes más emblemáticos pueden encontrar resolución judicial.












































