Guatemala inicia su temporada alta de carga marítima con crecimiento esperado del 4.3% en el PIB regional, pero la cadena logística advierte sobre limitaciones en infraestructura portuaria que afectan a toda Centroamérica.
A partir de esta semana comienza la movilización de carga marítima principalmente para importadores que necesitan disponer de mercancías para comercializar en canales mayoristas y minoristas durante la temporada de fin de año. Este ciclo es fundamental para Honduras y el resto de la región, donde el transporte marítimo impulsa la actividad económica de los próximos meses.
Para 2026, la nueva proyección de crecimiento del producto interno bruto de Guatemala es de 4.3%, por lo que se prevé que el movimiento de mercancías mantenga una dinámica acorde con el desempeño de la economía. Sin embargo, los principales retos incluyen modernización tecnológica, ampliación de muelles, reducción de tiempos de espera y automatización de operaciones, mientras sectores empresariales advierten sobre saturación operativa en puertos, especialmente en temporadas de alta demanda.
Para Centroamérica en su conjunto, se requiere invertir 52,488 millones de dólares en infraestructura logística antes de 2035 con 374 proyectos estratégicos que abarcan carreteras, ferrovías, puertos y aeropuertos. Tres países concentran la mayor presión de capital: Costa Rica, El Salvador y Guatemala, cada uno con requerimientos que superan los 9,000 millones de dólares en obras prioritarias.
La región avanza en soluciones. Los países de Centroamérica avanzan en una estrategia denominada Cargo Pass para mejorar la movilidad de cargas y reducir fricciones que afectan al comercio transfronterizo, combinando procesos, tecnología, infraestructura y armonización regulatoria. Guatemala aprobó el Decreto 20-2026, la Ley General del Sistema Portuario Nacional, avalada por 123 votos en el Congreso durante la madrugada del 5 de agosto.













































