Los números no mienten: la desaprobación del presidente Donald Trump alcanza niveles sin precedentes en este 2026, con sondeos que reflejan un descontento generalizado en la sociedad estadounidense.
Según mediciones realizadas entre el 21 y el 24 de septiembre, el promedio de desaprobación de Trump oscila entre el 56.9% y el 62.1%, mientras que su aprobación se mantiene por debajo del 39%. El sondeo más reciente de The Economist/YouGov coloca su desaprobación en 62%, la más alta registrada hasta ahora en su segundo mandato.
Este contexto de descontento político en Estados Unidos tiene implicaciones directas para Centroamérica. Las políticas migratorias de la administración Trump afectan especialmente a Honduras, país que enfrenta el mayor número de deportaciones desde el norte. Además, su enfoque internacional agresivo —incluyendo amenazas sobre intervenciones militares— genera incertidumbre en gobiernos aliados de la región.
El panorama político estadounidense marcará el curso de las relaciones bilaterales y la cooperación económica en los próximos meses para Honduras y Centroamérica. La creciente polarización en EE.UU. también impacta la percepción de estabilidad que los inversionistas buscan en tratados y acuerdos comerciales con la región.


















































