La sequía causada por El Niño 2026 ha generado pérdidas de cosechas de hasta el 100% en Honduras, Guatemala y El Salvador, alertan organizaciones humanitarias.
El Corredor Seco centroamericano enfrenta una crisis alimentaria severa. El fenómeno de El Niño 2026 profundizó la crisis humanitaria en Guatemala y golpeó con fuerza al Corredor Seco. En Honduras específicamente, 1.6 millones de personas se encuentran en situación de crisis alimentaria o peor, con al menos 62,000 personas en condiciones extremas que ponen en riesgo su supervivencia.
Los números son desgarradores. El 78.6% de los más de 70,000 hogares productores de maíz relevados reportó pérdidas de entre el 75% y el 100% de su cosecha. Una investigación de Oxfam y Acción contra el Hambre evaluó 354 comunidades en 58 municipios de la región, detectando que el Corredor Seco en Guatemala, Honduras y El Salvador registra pérdidas generalizadas de cultivos, reducción del acceso al agua, deterioro de los ingresos familiares y una creciente inseguridad alimentaria en algunas de las comunidades rurales más vulnerables de la región.
La situación se agrava por el retorno de migrantes deportados sin remesas. Expertos advierten que sin una respuesta adecuada, la crisis podría extenderse al próximo ciclo agrícola y provocar un deterioro aún mayor de la seguridad alimentaria en la región. Organizaciones internacionales hacen un llamado urgente para ampliar asistencia alimentaria y fortalecer mecanismos de apoyo económico a las familias damnificadas en el próximo trimestre.




















































