Un niño de tres años se convirtió en la quinta víctima mortal del dengue en Honduras, elevando la alarma sanitaria en el país centroamericano. El fallecimiento ocurrió en la colonia Los Pinos del Distrito Central, tras complicaciones asociadas al dengue grave, según confirmó el jefe de Pediatría del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), Héctor Carranza.
Los casos fatales incluyen residentes de Olancho, Choluteca y el Distrito Central, entre ellos una joven de 22 años, una niña de seis y un adolescente de 16, datos que reflejan la magnitud de la epidemia que trasciende grupos etarios específicos.
La crisis de salud llega en momentos críticos para Honduras, donde 103 municipios permanecen en alerta roja por sequía provocada por el fenómeno de El Niño, mientras otros 130 municipios se encuentran bajo algún tipo de alerta en el país. Esta combinación de emergencias sanitarias agrava la situación de millones de hondureños.
Las autoridades de salud enfrentan el reto de contener la propagación del dengue mientras continúan investigando focos de infección. Las familias en zonas afectadas han sido alertadas para eliminar criaderos de mosquitos Aedes aegypti, principal vector de la enfermedad. El Instituto Hondureño de Seguridad Social ha intensificado campañas de prevención, aunque especialistas advierten sobre la carencia de recursos suficientes en centros de salud periféricos.
La emergencia coincide con una sequía que ha dejado a comunidades como Piraera sin alimentos por falta de cosechas, con casos de desnutrición infantil extrema, incluyendo bebés de un año que pesan apenas 7.5 libras. El panorama sanitario complica el tratamiento de pacientes con dengue, especialmente en menores malnutridos con deficiencias inmunológicas.



















































