Un nuevo brote de virus del Ébola se propaga en África Central, dejando un saldo de 137 muertes confirmadas y 546 casos sospechosos. Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo reportaron el martes el avance del virus en la provincia de Ituri, en el este del país, luego de que fuera declarado el pasado viernes. Además, se confirmó al menos un fallecido en Uganda, país vecino, evidenciando que el contagio ha traspasado fronteras regionales.
El Ministerio de Salud congoleño indicó que entre las muertes registradas predominan los casos clasificados como «probables», lo que significa que cumplían criterios clínicos consistentes con la enfermedad aunque aún faltaban confirmaciones de laboratorio en algunos casos. Los números continúan en ascenso conforme avanzan las labores de rastreo de contactos y notificación de nuevos casos sospechosos en las zonas afectadas de la región de Ituri.
Para Centroamérica y Honduras, aunque el riesgo de propagación directa es bajo dado que no existen conexiones aéreas directas regulares con la zona del brote, es importante mantenerse informado. Las autoridades de salud regional han reforzado protocolos de vigilancia en puertos y aeropuertos internacionales como medida preventiva. Organismos como la Organización Panamericana de la Salud monitorean la situación para alertar a los países de América Latina ante cualquier cambio en la propagación del virus.
El Ébola es una enfermedad viral grave con una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 90% en algunos casos, dependiendo de la variante y la capacidad de respuesta médica. Los brotes en África Central son recurrentes, y los sistemas de salud en esa región enfrentan desafíos significativos para contenerlos. La comunidad internacional, incluidas agencias de Naciones Unidas, trabaja en colaboración con autoridades locales para contener la transmisión y brindar atención médica a los afectados.














































