El presidente estadounidense Donald Trump señaló que podría rechazar la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), justo cuando los tres países se encuentran en negociaciones cruciales sobre el futuro del acuerdo comercial. Sus declaraciones generan incertidumbre en la región y plantean interrogantes sobre cómo esto podría afectar la economía de Honduras y Centroamérica.
Las palabras de Trump llegan en un momento delicado de las conversaciones entre Washington, Ciudad de México y Ottawa. El T-MEC entró en vigencia en 2020 y ha sido el marco legal que rige el comercio entre los tres países. Una posible no renovación del tratado podría generar turbulencias económicas significativas en toda la región, especialmente para las naciones centroamericanas que dependen del comercio con México y Estados Unidos.
Para Honduras y el resto de Centroamérica, este escenario representa un riesgo considerable. La mayoría de las exportaciones regionales pasan a través de México hacia el mercado estadounidense, por lo que cualquier cambio en las reglas comerciales entre estos gigantes económicos tendría efectos en cascada. Las empresas centroamericanas de textiles, agricultura y manufactura podrían enfrentar nuevas barreras arancelarias o mayores costos logísticos.
Las próximas semanas serán determinantes para conocer si Estados Unidos presionará por modificaciones al tratado o si finalmente descarta renovarlo. Tanto gobiernos como sectores empresariales en Centroamérica permanecen atentos a estas negociaciones, conscientes de que cualquier decisión final repercutirá directamente en empleos y oportunidades comerciales para la región.













































