El Congreso Nacional aprobará las reformas electorales en esta legislatura para ratificarlas en la siguiente, en 2027. Las instituciones democráticas del país enfrentan la presión de implementar cambios significativos tras los problemas detectados en los comicios de 2025.
Las mesas técnicas de trabajo, integradas por diversos sectores de la sociedad civil y con acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, han formalizado la entrega de un paquete integral de reformas a la Ley Electoral ante el Congreso Nacional y el organismo electoral. La iniciativa surge como respuesta a los atrasos logísticos, operativos y administrativos registrados durante el proceso electoral de 2025.
La reforma electoral en Honduras busca acelerar la transmisión de resultados y reducir los tiempos de los escrutinios especiales para que la ciudadanía conozca los datos el mismo día de la elección. Se mencionan los mecanismos utilizados en países como Chile y Colombia, donde los resultados preliminares son divulgados pocas horas después de concluida la votación.
Otros cambios propuestos incluyen modificar disposiciones relacionadas con el funcionamiento del Consejo Nacional Electoral, en particular las vinculadas con la participación de sus consejeros en las sesiones plenarias, ya que deben tener la obligación de asistir a todos los plenos, debido a que sus decisiones son fundamentales para garantizar el desarrollo normal de los procesos electorales.
La implementación de la segunda vuelta electoral quedó condicionada a la construcción de una mayoría calificada dentro del pleno del Congreso Nacional, requiriendo 86 votos. Los expertos debaten si esta medida es viable dado que en Honduras participan principalmente tres partidos políticos con opciones reales de competencia.
El proceso de reforma requiere consenso multisectorial. La aprobación definitiva de estas modificaciones corresponderá de forma exclusiva al pleno de los 128 diputados del Congreso Nacional mediante el voto de una mayoría calificada. Los plazos son ajustados, pues Honduras debe contar con un sistema robusto antes de sus próximos procesos electorales.






















































