La construcción del puente Corozal, ubicado en el kilómetro 30 de la carretera al Atlántico (CA-9 Norte), alcanzó una etapa clave el 25 de octubre con la fundición de la última dovela, uno de los segmentos que conforman la estructura.
El puente tiene 182 metros de longitud, presenta un diseño curvo y fue construido mediante el método de voladizos sucesivos, una técnica que permite levantar el tablero por segmentos hasta completar la estructura. La infraestructura ampliará de dos a cuatro carriles el paso vehicular.
Según estimaciones de la empresa constructora, por este sector circulan alrededor de 20 mil vehículos diarios. La Dirección General de Caminos estima que la infraestructura beneficiará a más de 100 mil personas que utilizan este corredor para desplazarse entre Guatemala y El Progreso, así como a quienes dependen de la ruta para actividades comerciales y de transporte.
Todavía falta construir los accesos que conectarán el puente con la carretera. Mientras se resuelven los trámites relacionados con los terrenos necesarios para estas obras, las autoridades no han establecido una fecha para completar los trabajos.
En Honduras y la región, otros proyectos viales complementarios incluyen la ampliación a cuatro carriles del tramo La Barca–El Progreso y de la carretera Tela–La Ceiba, dos iniciativas orientadas a facilitar el desplazamiento y la conexión entre distintos puntos de la zona norte.










































