Cientos de ciudadanos israelíes se congregaron este viernes en la emblemática plaza Habima de Tel Aviv para protagonizar la mayor manifestación registrada en el país contra el conflicto bélico con Irán, en un claro desafío a las restricciones impuestas por el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Los manifestantes, que corearon consignas como «Basta de guerra perpetua», expresaron su hartazgo ante lo que consideran una cadena interminable de confrontaciones armadas impulsadas por la actual administración. La protesta superó ampliamente el límite de 150 personas establecido por el Tribunal Supremo israelí, que había intentado equilibrar el derecho constitucional a la manifestación con las restricciones de reunión vigentes debido al estado de guerra.
La concentración culminó con la intervención de las fuerzas de seguridad, que dispersaron a los asistentes mediante empujones y procedieron a detener a 14 personas. Las escenas de tensión entre policías y ciudadanos evidenciaron la creciente fractura social que el conflicto está generando en la sociedad israelí, donde sectores cada vez más amplios cuestionan la estrategia militar del ejecutivo.
Esta movilización representa un punto de inflexión en el clima político interno de Israel, donde las voces disidentes comienzan a ganar visibilidad pese a las medidas restrictivas. Los organizadores de la protesta han anunciado que continuarán exigiendo una solución diplomática al conflicto, mientras el gobierno mantiene su postura de firmeza ante lo que considera amenazas existenciales para la nación.
Fuente: https://www.france24.com/es/rss | Redactado con asistencia de IA.



















































