En el segundo trimestre de 2026, los casos de violencia de género en Gaza subieron 27 por ciento respecto al primer trimestre, mientras los matrimonios forzados y tempranos aumentaron 123 por ciento, con niñas de entre 12 y 17 años entre las afectadas.
Según análisis del UNFPA, el estrés provocado por el desplazamiento, el grave hacinamiento en los campamentos y la pobreza están llevando a algunas familias a recurrir cada vez más al matrimonio de niñas pequeñas como una forma de reducir sus cargas económicas.
Una mujer desplazada en una escuela convertida en refugio en Gaza destaca cómo las víctimas de violación a menudo son casadas con sus agresores para evitar la vergüenza y el escándalo. «Cuando se descubren casos de violación en las escuelas, al día siguiente ya hay bodas y celebraciones en la escuela», comenta.
Otra mujer relata cómo el año pasado, durante una época de hambruna, «un hombre casó a su hija de 14 años a cambio de dos sacos de harina para que él y sus otros hijos pudieran comer». Organizaciones como el Centro de Asuntos de la Mujer en Gaza documentan casos de abusos y embarazos en niñas obligadas a casarse.
La crisis en Gaza ha erosionado las estructuras familiares y de protección de menores, exponiendo a miles de niñas a violencia de género sistemática en un entorno donde las autoridades tienen capacidades limitadas para intervenir. Ambos casos son considerados por la ONU como formas de violencia de género.























































