Entre enero y junio de 2026, el Comité por la Libre Expresión documentó 60 agresiones contra el derecho a la libertad de expresión y prensa. Esto equivale a una agresión cada tres días en Honduras, un ritmo alarmante que refleja un panorama crítico para los comunicadores que trabajan en el país.
Honduras ocupa la posición 132 de 180 países en el ranking mundial de libertad de prensa 2026, con una leve mejoría respecto a 2025, aunque el avance numérico contrasta con una realidad marcada por la violencia, la impunidad y la autocensura. El número no es indicativo de mejora real.
El periodismo hondureño continúa desarrollándose en un entorno hostil, donde cubrir temas como corrupción, crimen organizado o procesos electorales implica riesgos elevados, y la falta de garantías y presión constante generan un clima que limita la libertad informativa.
El primer cuatrimestre de 2026 registró 41 alertas de agresiones contra periodistas y defensores de derechos humanos, representando un incremento del 46.4% respecto al mismo período de 2025. La tendencia es ascendente y preocupante. A nivel regional, Nicaragua mantiene las peores condiciones para ejercer el periodismo en América, mientras El Salvador, Guatemala y Costa Rica también registran un deterioro en las garantías para informar. Sin prensa libre no hay democracia real.




















































