HONDURAS: EMERGENCIA HUMANITARIA. La sequía provocada por el fenómeno de El Niño ha generado una alerta alimentaria crítica. Aproximadamente 1.67 millones de hondureños enfrentan inseguridad alimentaria severa, mientras que migrantes retornan sin recursos, multiplicando la presión sobre comunidades rurales ya devastadas.
El Corredor Seco, que abarca 140 municipios en nueve departamentos del país, se ha convertido en zona de riesgo máximo. Especialistas alertan sobre la escasez de agua potable, pérdida de cosechas y desempleo rural como factores que obligan a nuevas olas migratorias. Sin embargo, muchos migrantes retornan al país sin remesas, generando un efecto devastador en economías locales que ya están colapsadas.
Naciones Unidas ha destinado 63.2 millones de dólares para Honduras como parte de un plan humanitario sin precedentes. La respuesta oficial comenzó el 1 de junio de 2026 y se extenderá seis meses, cubriendo 33 municipios y 761 comunidades. Pero organizaciones como Oxfam advierten que el tiempo es crítico: si no hay respuesta inmediata, la crisis se extenderá al próximo ciclo agrícola.
En Centroamérica, la cifra es aún más alarmante: 10.8 millones de personas enfrentan hambre. Expertos instan a gobiernos y organismos internacionales a ampliar la asistencia alimentaria, garantizar acceso a agua potable y acelerar inversiones en adaptación climática para las comunidades rurales. Honduras se encuentra en una encrucijada entre la migración forzada, el colapso agrícola y la crisis de desnutrición infantil.




















































