La sequía convirtió en un problema que Tegucigalpa arrastra desde hace años: cómo abastecer de agua a una ciudad que depende de pocas fuentes y de una infraestructura con grandes pérdidas. El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, informó que las autoridades buscan agilizar una operación por US$150 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinada a fortalecer el sistema de agua de la capital.
Las gestiones incluyen aproximadamente US$182 millones para intervenir infraestructura hídrica, perforar pozos y reforzar el abastecimiento en el Distrito Central. La Alcaldía estima que cerca del 40% del agua se pierde antes de llegar a los usuarios, lo que evidencia la gravedad de las fugas en la red de distribución.
La estrategia tiene cuatro frentes: seguridad alimentaria, producción agropecuaria, agua y salud. El anuncio surgió durante una reunión del Comité Técnico Interinstitucional de Gestión Integral de la Sequía con representantes de organismos cooperantes del G-16, encabezada por el presidente Nasry Asfura.
Al menos 75 municipios presentan distintos niveles de afectación por la falta de lluvias, mientras en la capital las autoridades han enduredido el racionamiento y suministran el servicio cada nueve días por unas pocas horas. La emergencia refleja la necesidad de una reforma integral de la gestión del agua en Centroamérica.

















































