Un tribunal hondureño desestimó este martes los cargos de fraude y lavado de activos contra el expresidente Juan Orlando Hernández, nueve meses después de que Donald Trump lo indultara y fuera liberado de una prisión estadounidense, donde cumplía una condena de 45 años por narcotráfico.
El tribunal dictó «sobreseimiento definitivo» al expresidente, según confirmó el vocero de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, Carlos Silva. Derivado de la decisión, se extenderá a Hernández una carta de libertad definitiva y quedan sin efecto las medidas judiciales que le fueron dictadas anteriormente.
El juez concluyó que no había evidencia para sostener el delito de fraude y que tampoco se pudo demostrar que hubiera recibido fondos destinados a su campaña de 2013. El juez no encontró suficiente conexión entre los recursos investigados y el entonces titular del Legislativo, considerando que no se comprobó la trazabilidad del dinero supuestamente destinado a la campaña política.
Hernández, quien gobernó Honduras entre 2014 y 2022, regresó al país a finales de julio. Aún quedan abiertas dos preguntas: si el Ministerio Público apelará para que un tribunal superior revise el sobreseimiento, y qué ocurrirá con el patrimonio asegurado durante los procesos relacionados con el expresidente. Esta resolución marca un giro significativo en el caso más polémico de la justicia hondureña en los últimos años.

















































