La sequía provocada por el fenómeno de El Niño está generando una crisis en el Corredor Seco centroamericano, poniendo en riesgo la vida y salud de unos siete millones de personas en Guatemala, Honduras y El Salvador.
Un informe de Oxfam analiza la situación humanitaria de comunidades rurales afectadas por irregularidades climáticas, pérdidas agrícolas, limitaciones de acceso al agua, reducción de ingresos y aumento de la vulnerabilidad alimentaria. El gerente humanitario para Centroamérica señaló que el fenómeno sigue ocasionando una crisis severa en la región, haciendo que casi el 100% de la producción de alimentos en la región se pierda.
En Honduras, el gobierno declaró el 19 de agosto a casi el 80% del territorio en estado de alerta, con nivel rojo en 75 municipios debido a la sequía provocada por el fenómeno de El Niño. Datos de estaciones pluviométricas muestran que en 2026, 17 reportaron menos lluvia que en el mismo período de 2025, mientras que 10 mostraban el nivel de precipitación más bajo de los últimos cinco años.
El Niño alcanzaría su punto máximo entre septiembre y diciembre de 2026, y el impacto más severo enfrentaría Centroamérica, donde se prevé el mayor incremento proporcional de inseguridad alimentaria a escala global. La preocupación mayor es la pérdida masiva de cultivos de maíz y frijol en el norte del istmo, una afectación directa en la alimentación de millones de familias.
Honduras permanece bajo la influencia de un evento fuerte de El Niño, cuyas condiciones podrían extenderse hasta los primeros meses de 2027, con un panorama de incertidumbre para el desarrollo de la temporada agrícola y el suministro de agua. Los legisladores demandan respuestas inmediatas ante la gravedad de la crisis.

















































