Honduras enfrenta un desafío importante en conectividad digital. Aunque el país cuenta con operadores como Tigo y Claro que dominan el mercado de telecomunicaciones, la velocidad promedio de internet sigue siendo insuficiente comparada con estándares regionales, alcanzando solo 34.4 Mbps según reportes de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL).
El gobierno ha identificado una brecha crítica: miles de escuelas en zonas rurales carecen de conectividad adequada. Por esto, autoridades buscan implementar soluciones combinadas de fibra óptica y satélites Starlink para alcanzar aproximadamente 8,000 planteles educativos en todo el territorio nacional. La meta es cerrar la brecha digital en comunidades donde los operadores tradicionales no han extendido sus servicios.
Tigo Honduras (Millicom), Claro Honduras (América Móvil) y Hondutel son las principales empresas que operan en el mercado móvil del país. Sin embargo, la cobertura de banda ancha fija en zonas remotas sigue siendo limitada. Las fuertes remesas de la diáspora (USD 7.5 millones anuales) financian la compra y recarga de teléfonos móviles, manteniendo así los volúmenes de prepago incluso durante la volatilidad macroeconómica.
Este proyecto de expansión de conectividad representa una oportunidad para que centroamérica reduzca disparidades en acceso a educación. La implementación de infraestructura moderna en escuelas permitirá a estudiantes de Honduras acceder a plataformas educativas, recursos digitales y oportunidades de aprendizaje remoto, factores cruciales en el desarrollo económico regional.






















































