La sequía devastadora del fenómeno de El Niño ha alertado a organismos internacionales sobre una crisis humanitaria en el Corredor Seco centroamericano. Al menos nueve millones de niños y niñas del Corredor Seco centroamericano necesitarán ayuda humanitaria ante el avance de El Niño, según proyecciones de Unicef divulgadas esta semana.
La región atraviesa el año con menos lluvia registrado en Tegucigalpa desde que existen mediciones. Honduras enfrenta una de las peores sequías documentadas, afectando directamente la seguridad alimentaria de millones de personas. El fenómeno de El Niño ha provocado pérdidas severas de cultivos, reducción del acceso al agua, caída de los ingresos rurales y un deterioro progresivo de la seguridad alimentaria en Guatemala, Honduras y El Salvador.
La magnitud de la crisis se refleja en cifras alarmantes. Se ha reportado una reducción de caudal o disponibilidad de agua en el 50.5% de los casos en redes de distribución domiciliar, y hasta 67.3% en sistemas comunitarios. Para Honduras específicamente, se proyecta entre 500,000 y 749,999 personas en inseguridad alimentaria hacia noviembre de 2026.
La Organización Panamericana de la Salud informó que El Niño continúa fortaleciéndose y que existe una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte entre fines de este año y comienzos de 2027, con efectos más severos concentrados entre octubre y diciembre. Las interrupciones en el transporte marítimo por conflictos internacionales están encareciendo los alimentos, el combustible y los fertilizantes en la región, agravando aún más la situación.






















































