Tegucigalpa, Honduras — El Congreso Nacional aprobó este martes 28 de octubre un paquete de reformas penales que endurecen drásticamente las sanciones contra las pandillas y estructuras criminales organizadas. Con penas de entre 30 y 40 años de prisión para sus integrantes y hasta cadena perpetua para sus líderes.
Las reformas fueron aprobadas a última hora por 118 de los 128 diputados que integran el Parlamento, con modificaciones al Código Penal, el Código Procesal Penal y la Ley del Sistema Penitenciario Nacional. La votación registró 10 abstenciones de diputados de la bancada de Libre.
Este paquete legislativo representa un giro significativo en la estrategia de seguridad del país. Las reformas antiterroristas fueron impulsadas por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS), bajo el liderazgo del presidente Nasry Asfura. Entre sus disposiciones destacan la prisión preventiva obligatoria, allanamientos sin orden judicial previa en situaciones de urgencia y nuevas restricciones para reclusos de alta peligrosidad.
Según las autoridades, las pandillas están vinculadas a la extorsión, el narcotráfico y a la mayoría de los asesinatos, que sumaron unos 2.629 en 2025 en Honduras, un país de unos once millones de habitantes. Esta reforma busca establecer consecuencias más severas para quienes dirigen estas organizaciones criminales.











































