Francia vivió este jueves una masiva jornada de protestas contra el alto costo de vida, en reclamo de aumentos salariales y mejores condiciones en los servicios públicos. Se trató de la mayor movilización en una sola jornada desde el inicio de la ola de protestas sociales.
Los sindicatos franceses tomaron las riendas de las manifestaciones organizadas en la jornada de huelga general que marca la continuación de unas protestas que comenzaron con los estudiantes de institutos. Decenas de miles de personas empezaron a desfilar en París poco después de las 14:00 horas desde la plaza de la República hacia la de la Nación.
Las cifras de participación generan divergencias. La convocatoria reunió a más de 600.000 personas, según el Gobierno, aunque los sindicatos elevaron la cifra a 1,6 millones. Las manifestaciones reunieron a trabajadores del sector público y privado, estudiantes, agricultores y miembros de los llamados chalecos amarillos. Los sindicatos reclamaron una actualización del salario mínimo, aumentos generales de los sueldos, mayor justicia fiscal y la defensa de los servicios públicos.
El primer ministro Sébastien Lecornu convocó a sindicatos y organizaciones empresariales a una conferencia social para el próximo lunes, con el objetivo de discutir medidas vinculadas a los salarios y el poder adquisitivo. Desde Europa se espera el resultado de estas negociaciones en un contexto de crisis económica que afecta a varios países del continente.













































