Honduras enfrenta una crisis humanitaria provocada por la sequía prolongada que afecta al sur del país. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estima que al menos 500.000 personas más en Honduras podrían caer en inseguridad alimentaria por la falta de lluvias y el fenómeno de El Niño.
La emergencia se extiende más allá de las fronteras hondureñas. La problemática regional afecta al Corredor Seco Centroamericano, una franja geográfica que comprende zonas de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Miles de familias han perdido sus cosechas y no tienen acceso a agua potable en la región.
Rodney Martínez, representante del PMA para Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, destacó la necesidad de mejorar los sistemas de alerta temprana, priorizar el abastecimiento de agua para consumo humano y ajustar los calendarios de siembra a las condiciones climáticas.
Otro efecto asociado al deterioro de las condiciones económicas es el incremento de las tensiones dentro de los hogares. Expertos señalan que la crisis podría intensificar la migración desde la región si no se implementan medidas de urgencia. El gobierno y organismos internacionales deben coordinar estrategias de contención y ayuda humanitaria inmediata.











































