Este 3 de noviembre se celebran las elecciones de medio término en Estados Unidos. Los comicios podrían modificar el margen de maniobra del presidente Donald Trump y tener repercusiones en su relación con Honduras y el resto de América Latina, especialmente en asuntos migratorios, comerciales y de cooperación regional.
Más de 54.8 millones de estadounidenses votaron por adelantado en una jornada que define la composición del Congreso estadounidense durante los próximos dos años. Honduras observará sus posibles efectos en migración, economía y familias que reciben remesas.
Para Honduras y Centroamérica, los resultados son de importancia crítica. La política migratoria preocupa a los hondureños que viven en Estados Unidos, y las remesas enviadas desde Estados Unidos representan una fuente importante de ingresos para numerosas familias hondureñas. Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua reciben remesas equivalentes a una cuarta parte -o más- de su producto interno bruto.
Desde el análisis económico, cualquier alteración en el gasto público, las tarifas comerciales o la estabilidad en el norte repercute en los precios locales y en la generación de empleo en Honduras. Estados Unidos representa un socio comercial importante, y entre las actividades que podrían experimentar cambios destacan la maquila, el café y la producción agrícola.
Para Honduras, que forma parte de la iniciativa regional Escudo de las Américas, el resultado electoral representa un asunto de interés por las implicaciones que podría tener en la cooperación con Washington y en las prioridades de la política estadounidense hacia Centroamérica. De esa votación dependen, para México y Centroamérica, temas como las deportaciones, los aranceles, el T-MEC y las remesas.












































