Tras 443 años bajo el agua, expertos británicos lograron descifrar el código secreto de un pequeño candado de latón recuperado de un naufragio ocurrido en 1583. El misterio se resolvió no mediante la fuerza, sino gracias a tecnología médica de última generación.
El candado formaba parte del cargamento del navío Ann Francis, un barco inglés que naufragó el 28 de diciembre de 1583 frente a la costa galesa cuando regresaba de España. Entre los objetos recuperados figuran monedas de plata españolas y piezas raras de oro acuñadas durante los reinados de Fernando e Isabel, los Reyes Católicos.
Científicos de la Universidad de Cardiff y especialistas del Museo Nacional de Gales utilizaron microtomografía computarizada para examinar el interior del candado mediante rayos X y reconstruir digitalmente su mecanismo, sin necesidad de abrirlo o dañarlo. David Williams, investigador de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Cardiff, explicó que normalmente utiliza esta tecnología para estudiar huesos y otras estructuras biológicas, por lo que investigar un candado fue una experiencia nueva.
La combinación que protegía el candado durante más de cuatro siglos estaba compuesta por cuatro letras: ANCE. Sin embargo, queda una pregunta sin respuesta: qué significaba la palabra ANCE para la persona que utilizaba el candado. Este hallazgo representa un hito en la arqueología marina y demuestra cómo la tecnología moderna permite desvelar misterios históricos sin alterar artefactos invaluables.











































