Una innovadora tecnología de escaneo ha permitido leer textos antiguos preservados en tablillas de arcilla sin necesidad de abrirlas, revelando correspondencia comercial y mensajes personales que permanecieron ocultos durante milenios. El equipo, conocido como ENCI, es un tomógrafo computarizado de 420 kilos diseñado para trasladarse a museos y colecciones privadas, democratizando el acceso al conocimiento histórico sin dañar piezas invaluables.
Los investigadores han logrado descifrar escritura cuneiforme contenida en sobres de barro sellados hace aproximadamente 4.000 años. Entre los descubrimientos figuran cartas relacionadas con transacciones comerciales de la antigüedad y comunicaciones de carácter personal, algunas de las cuales reflejan tensiones domésticas de la época. Esta capacidad de lectura no invasiva representa un cambio paradigmático en la arqueología, pues permite estudiar documentos frágiles sin exponerlos a deterioro adicional.
El dispositivo funciona mediante tecnología similar a la utilizada en hospitales, pero adaptada para trabajar en espacios reducidos de museos. Su portabilidad abre nuevas posibilidades para instituciones de Centroamérica y Honduras que cuentan con colecciones arqueológicas, permitiendo que expertos locales accedan a herramientas de análisis avanzado sin necesidad de trasladar piezas valiosas al extranjero.
Este avance subraya cómo la tecnología moderna puede servir como puente entre el pasado y el presente, permitiendo que sociedades actuales comprendan mejor la cotidianidad de civilizaciones antiguas. Instituciones culturales de la región podrían beneficiarse de metodologías similares para investigar artefactos precolombinos y documentos históricos sin comprometer su integridad.















































