Un dron ruso impactó el domingo un tren de pasajeros que viajaba de Kiev a Varsovia, aunque no causó víctimas. El ataque se produjo a apenas dos kilómetros de la frontera con Polonia, país miembro de la OTAN, y alcanzó la locomotora del convoy.
El ex Primer Ministro de Suecia Carl Bildt viajaba en un tren diplomático que salió de la estación antes de lo previsto tras ajustarse los horarios por la amenaza constante de ataques rusos. Es muy posible que el objetivo del dron ruso haya sido precisamente ese tren diplomático. Johnson y otros asesores de seguridad nacional europeos, entre ellos el británico Jonathan Powell, habían viajado por la misma línea en un tren diferente a su regreso de una conferencia en Kyiv.
El servicio ferroviario polaco PKP Intercity informó que el tren viajaba de Kiev a Varsovia con 206 pasajeros a bordo. La compañía ferroviaria indicó que la tripulación del tren pudo ser advertida de la amenaza con antelación y, producto de eso, no hubo heridos.
El presidente ucraniano Volodimir Zelensky declaró: «Todos los servicios necesarios están trabajando cerca de la frontera polaco-ucraniana en Volyn, donde los rusos quemaron deliberadamente la locomotora de un tren y dañaron una estación de servicio en un ataque con drones». El ministro de Exteriores polaco habló de una «escalada» en el conflicto, mientras el ministro de Exteriores ucraniano afirmó que los ataques representan «el terror de Putin llamando directamente a las puertas de la UE y de la OTAN».
Rusia parece estar intensificando su ofensiva contra Ucrania, con ataques dirigidos a trenes, depósitos ferroviarios, gasolineras y pasos fronterizos. Los ataques rusos han causado importantes daños a la extensa red ferroviaria de Ucrania, principal medio de transporte para millones de personas desde que los vuelos comerciales quedaron suspendidos tras el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022.

















































