Meena Geltink, de 43 años, y Minal Tijssen, de 44, nacieron a principios de la década de 1980 en la ciudad de Mumbai, India, separadas en orfanatos distintos. Tras ser dadas en adopción en la década de 1980, crecieron por separado en los Países Bajos sin que supieran su parentesco.
Ambas crecieron a menos de 160 kilómetros de distancia en los Países Bajos y se conocieron en 1996 durante un evento organizado para menores adoptados, donde entablaron una estrecha amistad sin sospechar su parentesco sanguíneo. Lo que comenzó como una coincidencia fortuita se convirtió en uno de los lazos más fuertes de sus vidas adultas.
Durante años compartieron detalles sobre la escuela, actividades deportivas y su gusto por el grupo musical Backstreet Boys, hasta que hace 15 años perdieron la comunicación cuando Tijssen se mudó a Francia y Geltink tuvo a su primer hijo. Parecía que sus destinos se separarían definitivamente.
Una prueba genológica de la plataforma MyHeritage confirmó este año una coincidencia del 100% como hermanas biológicas de padre y madre. El 20 de mayo, Meena recibió un mensaje de Minal en Facebook, cuando Minal se sometió a una prueba de ADN en abril durante una visita a sus padres en los Países Bajos.
El esperado reencuentro presencial tras descubrir el resultado se concretó en agosto pasado en un parque de la ciudad holandesa de ‘s-Hertogenbosch, donde se abrazaron por primera vez con la certeza de su vínculo familiar. «Éramos amigas antes de ser hermanas […] Fuimos hermanas todo el tiempo, pero no lo sabíamos», dijo Tijssen.




















































