América Latina enfrenta un momento crítico en inteligencia artificial. El secretario general de la Secretaría General Iberoamericana señaló que la región enfrenta una ‘gigantesca oportunidad’ en inteligencia artificial que las grandes empresas no están aprovechando como deberían.
Mientras el mundo avanza hacia nuevas tecnologías, Honduras y Centroamérica quedan rezagadas en la carrera de la IA. Se ha abogado por la creación de una alianza iberoamericana centrada en esta tecnología. Sin coordinación regional, el riesgo es que los países de la región solo sean consumidores de soluciones hechas en el extranjero, sin desarrollar capacidades propias.
La paradoja es preocupante: mientras en Barcelona se reúnen líderes globales para discutir aplicaciones de IA en agricultura, comercio y ciencias, seis tecnológicas firmaron un acuerdo sobre superinteligencia con la Casa Blanca, un pacto voluntario para auditar modelos de IA que no incluye sanciones ni plazos. La autorregulación sin dientes reales deja sin protección a economías emergentes como las centroamericanas.
Para Honduras y la región, el desafío es claro: o se invierte ahora en educación tecnológica y ecosistemas de innovación, o se verá marginada en la economía digital del próximo decenio.






















































