Más de 20 países han prohibido o propuesto vetar el acceso a redes sociales para menores, pero los primeros datos revelan un problema incómodo: los adolescentes las están evadiendo con sorprendente facilidad.
En Australia, donde comenzó esta ola reguladora en diciembre de 2025, un sondeo de marzo de 2026 mostró que el 61% de adolescentes entre 12 y 15 años con cuentas en plataformas restringidas seguía accediendo a al menos una, y el 70% aseguró que eludir el veto había sido fácil.
La preocupación por la salud mental, la seguridad y el contenido al que acceden los menores ha impulsado leyes y proyectos que fijan una edad mínima, generalmente entre los 15 y 16 años. Australia fue el primer país en prohibir las redes sociales para menores de 16 años, seguido por Francia, que propone prohibir TikTok, Instagram, Facebook, Snapchat, X y otras redes para menores de 16 años.
En Honduras, el problema es urgente: el 11.7% de los menores utiliza dispositivos de cuatro a seis horas solo para estar en redes sociales, mientras que el 8% lo hace por más de ocho horas. Los menores hondureños están expuestos a un alto riesgo de ser víctimas de trata de personas y otros delitos en línea, con estudios mostrando que el 80% de los niños y niñas pasa al menos cuatro horas diarias en redes sociales.
Las plataformas digitales en Honduras se han convertido en un terreno hostil donde los menores enfrentan acoso, manipulación psicológica, adicción y captación con fines de trata de personas. Expertos advierten que prohibiciones sin educación digital integral pueden resultar inefectivas. Se necesita un «escudo digital» que combine educación, campañas de sensibilización, capacitación policial y herramientas tecnológicas, siempre con respeto a los derechos humanos.





















































